El café en Cuba que toma la población ya tiene poco de café, como mismo ha reconocido hoy el Gobierno cubano, pues en un artículo publicado en la prensa estatal, el director general de la Empresa Cuba Café, Antonio Alemán Blanco, explicó que la mezcla que reciben las personas por la libreta de abastecimiento en la Isla esta compuesta por un 50 por ciento de chícharo tostado.
Los famosos paquetes de café ¡Hola!, que pesan unos 115 gramos y son vendidos de forma subsidiada y normada por el Gobierno a través de la libreta, son en los últimos meses blanco de criticas por parte de la población, quienes se quejan de que para lograr colarlo en las casas «hay que hacer maravillas y a riesgo de que exploten la cafetera».
«El café que se entrega en las bodegas se mezcla con chícharo. La fórmula, cuya composición no es un secreto se nutre de: 50% café de las variedades Arábigo o Robusta y 50% chícharo», reveló el directivo.
Pero ese no es el único secretito del «medioalmuerzo» que reciben los cubanos de a pie por la libreta, pues además, el café que se utiliza para la mezcla no se cosecha en Cuba, sino que en gran parte se importa desde países como Brasil o México, pues el que se produce en el país, sobre todo en Guantánamo, Santiago de Cuba y Cienfuegos, es exportado al extranjero.
«Una vez que el producto llega a nuestros almacenes se les hacen pruebas para confirmar o negar la idoneidad del café y del chícharo que recibimos», especificó Alemán Blanco.
Según las autoridades, un grupo de catadores se encargar de certificar la calidad del producto final, basados en su olor, sabor y aspecto. Sin embargo, queda mucho que desear este proceso pues lo que reciben los cubanos en sus hogares dista mucho de lo que se recibía hace unas décadas.
Sobre lo de las cafeteras que explotan, el Gobierno se quita toda responsabilidad de esto y asegura que se trata de «la forma en la cual las personas preparan el café en casa».
«La gente no lo cree o se ríe de la ciencia, pero una de las causas del mal colado en los hogares es que no se tiene en cuenta la proporción de agua en correspondencia con las onzas o gramos del café que empleamos», afirmó el directivo.
A continuación, y porque claramente no tiene desperdicio, les transcribimos textualmente la Guía Definitiva para colar el café que llega a las bodegas, según fue publicado hoy en la prensa estatal.
«La cafetera estándar de 6 tazas (diseñada para colar 30 gramos de café cada vez), necesita 300 mililitros de agua, si te pasas atentas contra la calidad y el sabor final. Yo les recomiendo a las personas que cuando añadan el agua nunca sobrepasen la válvula. Para que entiendan; el agua debe quedar 1 centímetro por debajo de la válvula de escape de aire (reitero, es la medida para la cafetera estándar de 6 tazas). Si no tienen formas de pesar el café, no se preocupen, el consejo de oro es que no hagan el llamado “colmo” o “lomita” en el colector, “gorrito” o portafiltro. Para ¡Hola! debemos añadir el café casi raso. Por ultimo, y el error más grave, es presionar el café hacia abajo (en un intento por compactarlo), con una cuchara, cuando ya lo tenemos en el portafiltro. Dicha acción atenta no solo contra la calidad de la bebida, sino que puede provocar el estallido de la cafetera. La diferencia está en el chícharo, que no permite ni asimila bien que usted lo compacte dentro del portafiltro».


