Cubanos partidarios del presidente Donald Trump en Florida también han salido ha manifestarse en contra del anuncio hecho el día de ayer en el que se declaraba vencedor de las elecciones de Estados Unidos al candidato demócrata Joe Biden.
En varios puntos de Miami, pequeños grupos de manifestante salieron en apoyo al todavía presidente estadounidense entre gritos de «“¡Esto no ha terminado!” Y “Detengan el robo”, negándose a aceptar la derrota y haciéndose eco de las acusaciones infundadas de Trump de que los demócratas ganaron mediante fraude.
Protestas similares se registraron desde Atlanta y Tallahassee hasta Austin, Bismarck, Boise y Phoenix, en multitudes que varían en tamaño desde unas pocas docenas hasta unos pocos miles.
En Atlanta, en las afueras del Capitolio del estado en el antiguo bastión republicano de Georgia, los cánticos de «¡Enciérrenlo!» sonó entre unos 1.000 partidarios de Trump. Otros corearon: “¡Esto no ha terminado! ¡Esto no ha terminado!» y «¡Noticias falsas!» Las calles estaban inundadas de banderas estadounidenses y de Trump.
Aunque no se informó de enfrentamientos violentos entre los simpatizantes del Trump y los partidarios de Biden, la policía se movilizó en varios condados de Florida para evitar cualquier encuentro entre grupos opuestos.
En La Pequeña Habana, un grupo de cubanos partidarios de Trump se juntaron frente al icónico café Versailles, mientras otros pasaron en autos con banderas y carteles de Trump.
“Fraude. Ha sido todo un fraude”, dijo Maria Clemente, quien se emigró de Cuba a Miami hace 55 años y sostenía una bandera que decía, en inglés “el socialismo apesta’ y ‘Trump 2020’. «Esto no se va a quedar así. Esto no ha terminado. Para mi, esto no ha terminado», gritaba Clemente.
Los cubanos que apoyan a Trump han mencionado en las redes sociales varias teorías de conspiración sobre el fraude electoral, incluida la noción ya refutada de que en algunos estados el total de votos contados superan al total de votantes registrados.
El viernes por la tarde, durante una entrevista en Radio Mambí, la principal estación de radio de exiliados cubanos de Miami, el cofundador de Cubans4Trump, Ariel Martínez, calificó una victoria de Biden en las elecciones como “literalmente un golpe de estado”.
En un Facebook Live el sábado por la tarde, agregó: “Estamos viendo el fraude electoral más grande que se ha hecho en la historia del país”.
Afuera del icónico restaurante La Carreta, en Coral Gables, también se agrupó en la tarde de ayer una multitud de cubanos simpatizantes de Trump para protestar por lo que describieron como «el mayor fraude electoral de la historia de Estados Unidos».
El ambiente se caracterizó por emociones encontradas. Algunos gritaban, “le entregamos la Florida a nuestro presidente para cuatro años más”, mientras que otros se concentraban en quejas como “que se jodan los comunistas” y “esto es un robo”.
Luz Domínguez, cubanoamericana de Camagüey, llegó al restaurante con su carro decorado de banderas a favor de Trump y de Estados Unidos. La inmigrante de 79 años dijo que no quiere tener que huir de otro país como se vio forzada a irse de su isla cuando Fidel Castro llegó al poder.
“Yo me fui de Cuba para coger libertad. Y aquí sí hay libertad. El robo de las elecciones se solucionará en los tribunales. América es única y creo que esto va a llegar a la Corte Suprema y resolverá ahí. Trump tendrá cuatro años más», dijo Domínguez.


