Las severas lluvias provocadas por una vaguada al sur de Bahamas dejaron ayer lunes varias zonas de La Habana inundadas, especialmente en las zonas bajas de la capital. En el elitista barrio de Miramar, específicamente en las inmediaciones de 3ra y 70, un joven de 30 años falleció electrocutado este tras pisar un cable de alta tensión oculto en un charco.
Según las declaraciones de un miembro de Salvamento y Rescate del Cuerpo de Bomberos de Cuba, identificado como Iván Navarro, el accidente tuvo lugar en horas de la tarde, mientras el joven caminaba bajo la lluvia y no se percató de la caída de un cable de alta tensión que estaba en el suelo bajo el agua acumulada.
Algunos rumores comenzaron a circular en las redes sociales sobre el caso, asegurando que el joven había sido tragado por una alcantarilla. No obstante, Navarro desmintió esa versión al arrojar detalles sobre lo que realmente sucedió.
«No se lo tragó una alcantarilla, como dicen por ahí, sólo que, al ser electrocutado, su cuerpo fue arrastrado por la corriente hacia un registro de alcantarilla. Y allí, en el alcantarillado, quedó el cadáver, hasta que fue rescatado por los Bomberos», explicó el bombero.
Esta no es la primera vez que un joven cubano pierda la vida en la Isla por accidentes con cables de alta tensión en el suelo en medio de la lluvia.
Uno de los casos más lamentables fue el que ocurrió a inicios del año pasado, cuando un joven del municipio 10 de Octubre perdió la vida electrocutado tras el paso que causó severos daños en varios municipios de la capital cubana.
Según los datos del Anuario de la Salud de Cuba, en 2017 perdieron la vida en Cuba 5639 personas por causas de accidentes. Esta cifra, aumentó en 2018 a 5.802.


