Hasta el reparto Dulce Nombre en el municipio Cotorro, de La Habana, llegaron las autoridades para un registro domiciliario. Esta vez, para incautar una serie de productos de primera necesidad y otros artículos que dos hermanos estaban acaparando y revendiendo.

“En el lugar, se determinó que la vivienda está dividida en dos y pertenecía a dos hermanos, quienes, de manera ilegal y a través de las redes sociales, proponían y vendían estos artículos”, expresó el 1er Teniente Raudel Nueva Borrero, primer investigador de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), en el municipio Cotorro.
El reportaje de este nuevo operativo policial en Cuba, transmitido por la Televisión Cubana, señala que adquisición de este volumen de mercancía no es posible tenerla en un solo día. A su vez, detalla que los implicados tenían diferentes formas para adquirirlas y luego la comercializaban de manera ilícita
“Se dedicaban a la compra de artículos y productos en la red de tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), en las tiendas recaudadoras de divisas, en los mercados estatales e incluso en las tiendas virtuales para posteriormente revenderlos a amistades cercanas a ellos a través de llamadas telefónicas y redes sociales”, expresó el Teniente Ariel González Aguiar, Oficial de la PNR, del Cotorro.
En el lugar se ocuparon elementos probatorios que demuestran la actividad que desarrollaban los ciudadanos detenidos.
“Se ocupan además tarjetas magnéticas, comprobantes, recibos de pagos, dinero en efectivo y libretas donde se anotaba a las personas que les vendía o le hacían encargos”, añadió Borrero.

Los bienes ocupados fueron distribuidos entre los diferentes organismos facultados de evaluar y ejecutar su distribución para el consumo social, según establece el Decreto Ley 313 del año 2013.
“Hasta el momento se encuentran detenidos dos ciudadanos residentes en esta vivienda, quienes fueron trasladados a la Estación Policial para llevar a cabo un proceso investigativo más profundo y así determinar cómplices, vínculos y otras personas que pudiesen estar asociados a esta tipicidad”, explicó Borrero.

“La batalla contra coleros, acaparadores y revendedores se mantiene en Cuba y aunque algunos han modificados su modo de operar para intentar evadir el actuar policial, la mayoría de las personas se cansa y denuncia sus abusos y fechorías”, señala el reportaje.
“El Ministerio del Interior posee varias forma y métodos para enfrentar estas conducta y tipicidades delictivas, pero es de vital importancia el apoyo de la población para evitar este tipo de hechos que tanto afecta a la población”, concluye González.


