La Asociación Dignidad y Justicia, en España, está ofreciendo una recompensa de hasta 1000 euros a todo aquel que ofrezca algún tipo de información sobre el paradero de terroristas de ETA huidos de la justicia, que supuestamente se pueden haber refugiado en Cuba en los últimos años.
Al menos medio docena de terroristas de esta organización se encuentran en paradero desconocido, buena parte de ellos acusados de asesinatos que habrían sido cometidos por la banda y que todavía no se han esclarecido por la justicia española.
Según la Asociación Dignidad y Justicia, la mayor parte de los más conocidos etarras que se fugaron del país recibieron refugio en Cuba y Venezuela, donde aún viven con total inmunidad.
«Ofrecemos desde Dignidad y Justicia 1.000 euros por cada etarra, por la información que lleve a la detención y entrega a las autoridades españolas a los huidos de ETA, responsables de 378 asesinatos sin resolver», confirma el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero.

Los impulsores de esta campaña han habilitado una cuenta bancaria para recibir donaciones, y, en el caso de no contar con ellas, Valentín ha apuntado que cuentan con unos fondos propios para pagar a los ciudadanos esa recompensa.
Esta campaña, que responde al nombre de #StopHuidosETA, ha sido lanzada con motivo del 20 aniversario del asesinato de Luis Portero, exfiscal jefe de Andalucía y padre del actual presidente de la asociación Dignidad y Justicia.
Para difundir la iniciativa, la asociación defensora de la memoria de las víctimas del terrorismo ha compartido un vídeo con imágenes de algunos de los asesinatos por esclarecer perpetrados por la banda terrorista.
Dignidad y Justicia lleva semanas pidiendo ayuda «para localizar y detener a terroristas de la banda» que se encuentran en fuga. Desde la asociación calculan que se tata de casi medio centenar y se encuentran esparcidos principalmente entre Venezuela, Cuba y México.
La presencia de etarras en Cuba se remonta a hace más de 30 años y hoy no hay constancia exacta de cuántos quedan en la isla.
La primera llegada documentada de miembros de ETA a Cuba se remonta a mayo de 1984, cuando arribaron desde Panamá José Antonio Mugica Arregui, José María Larretxchea Goñi, José Miguel Arrugaeta, José Ansola Larrañaga, Jesús Abrisketa, Carlos Ibarruren y un séptimo cuya identidad no se precisó en aquel momento.


