El Gobierno cubano reveló que desde el inicio de la pandemia en Cuba ha gastado 125 millones de pesos, solamente en La Habana, entre alimentos, medicamentos, transportación y personal asociado a la labores de enfrentamiento de la COVID-19.
Las cifras exactas fueron ofrecidas por el Coordinador del Gobierno de La Habana para los Programas de la Economía, Jorge Luis Villa Miranda, quien reconoció que estos gastos han creado un verdadero hueco en los fondos del presupuesto con que cuenta la capital del país.
Al detallar en qué fue gastado este dinero, Villa Miranda explicó que 7 millones se invirtieron en alimentos, lo que incluye toda la comida de aquellos que han sido ingresados en centros de aislamiento y en centros asistenciales. En medicamentos se gastaron 10 millones, mientras otros 3 fueron destinados a lencería, aseo y limpieza.
El gasto más significativo corresponde al del personal y prestaciones para los trabajadores asociados a la COVID-19 en La Habana, ascendente a 65 millones, mientras en su transportación y la de los pacientes se ha derogado 13 millones de pesos.
Los dos millones de pesos restantes gastaron en «prestaciones de la asistencia social», cifra extremadamente baja si se tiene en cuenta que las propias autoridades han dicho que en La Habana están recibiendo tratamiento salarial diferenciado 21 mil 22 madres con niños pequeños en escuela primaria, especial y círculos infantiles, 17 mil 21 adultos mayores en riesgo y 12 mil 942 personas aisladas. Además, hay 15 mil 155 trabajadores interruptos que están cobrando su salario al 100 por ciento y otros 26 mil 477 que están recibiendo un 60 por ciento de su salario.
De igual forma, el presupuesto del Estado se ha visto afectado por la falta de ingresos que le reporta La Habana, la cual se encuentra prácticamente detenida desde el inicio de la pandemia. Hasta el mes de agosto, las arcas del Estado habían dejado de recibir 621.4 millones de pesos, lo que representa un 13 por ciento del total del presupuesto anual del país.
De estos ingresos al Estado, la principal afectación viene de la suspensión de pagos de impuestos por las actividades de los trabajadores por cuenta propia, los cuales debían ingresar en estos meses 201 millones de pesos. El otro renglón que ha golpeado las arcas estatales ha sido el de los servicios a la población, de viviendas, trámites notariales en la compra y venta de viviendas y autos, venta de sellos de timbres, la gestión de cobro de multas y deudas tributarias, por los cuales se han dejado de ingresar al presupuesto 152 millones de pesos.
El Coordinador del Gobierno de La Habana para los Programas de la Economía advirtió que se proyecta una afectación al presupuesto del Estado de toda la nación en el entorno de mil 400 millones de pesos solamente por el dinero que ha dejado de aportar la capital del país.


