El pasado martes, la Fiscalía de Holguín pidió cadena perpetua para cuatro de las siete personas que participaron en el asesinato del joven cubano Daniel Martínez Pupo, de 24 años de edad, quien fue descuartizado el pasado mes de enero y encontrado en varias bolsas enterradas en el basurero de Alcides Pino, con el presunto móvil de robarle su moto y el dinero que llevaba encima.
Su madre, Dunia Pupo Bermúdez, acudió a las redes sociales a principios de año para solicitar la pena de muerte de los culpables.
“Yo, Dunia Pupo Bermúdez, madre del joven Daniel Martínez Pupo de 24 años, asesinado cruelmente en la ciudad de Holguín, pido el apoyo y su firma para solicitar la PENA DE MUERTE para estos asesinos despiadados que ocasionaron este terrible acto (…) Le imploro al mundo su apoyo para ver si se logra hacer justicia…”, comentó en ese entonces.
Ahora, tras el veredicto de las autoridades que piden penas de entre 10 y 30 años para los autores del crimen, la madre del joven ha vuelto a pedir apoyo en las redes para solicitar que las penas a aplicarse sean mucho más severas.
“Amigos de Facebook, acudo a las redes sociales como lo he venido haciendo desgraciadamente desde los primeros días del mes de enero de este año donde di a conocer a ustedes y a las autoridades la desaparición de mi hijo”, comienza diciendo Dunia.
“Con este mensaje les quiero hacer saber que luego de la celebración del juicio que fue el lunes 14 y martes 15, reviví los hechos ocurridos en el asesinato de mi hijo. No hay palabras para decir la magnitud de crueldad que hicieron, eso fue atroz, anti humano, cruel, desgarrador”, continúa diciendo.
“Entrar a una persona que conocen que les tenía confianza, pidiéndole mover un canastillero para luego abracar esa persona por el cuello, tapar su boca y mi hijo al imaginar que toda intención fue arrebatarle su vida, pidió que no lo mataran que se quedaran con todo su dinero y con su moto, que él tenía una niña y una mujer embarazada, que él diría que fue que lo asaltaron. Pero era de esperar que estos malditos ya con todo su plan planificado desde tempranas horas del día no contemplarían en acabar con su vida cómo lo hicieron, proporcionándole 5 puñaladas 4 de ellas que fueron profundas, que le afectaron órganos vitales como el corazón, pulmón, bazo, columna y luego cortaron su cabeza”, añade.
“Voy a donde quiero llegar: este ciudadano lleva por nombre Juan Luis Ávila Palacio, uno de los actores del planificado y horrendo asesinato de mi hijo Daniel Martínez Pupo, luego de haber estado presente, reunidos en el cuarto de prenda a pedido de su padrino Óscar, junto con sus otros hermanos de religión, César Emilio, Yasel, Lázaro y Victor. En total 6 planificaron el siniestro asesinato y que las conclusiones fueron que todos estuvieran de acuerdo, pero fue este Juan Luis quien aporta que mi hijo es el candidato perfecto, quien no solo aportó la idea sino también quien pasa a ser la persona que lo llama y lo lleva hasta el lugar sabiendo que era allí donde le privaron su vida”, prosigue Dunia.
“Según su familia no lo consideran un asesino, pero para esta madre es más que asesino, no tiene alma, tiene el corazón negro, es la persona que más incriminó, tanto como a Yasel por la crueldad con que mató a mi hijo. A él le debo haber perdido mi hijo más que a nadie, porque él fue quien dio tres claves precisas: 1 que fuese Daniel, 2 llamarlo y 3 llevarlo al lugar. Y si él no quiso declarar y al final testificó que no había sido quien lo había llamado para dentro de la casa, que había sido Óscar, pero no desmintió al testigo que declaró que fue él quien puso a Daniel como la presa perfecta», agrega su publicación.
«Ahora díganme cómo catalogarían ustedes a este sujeto acorde a la participación que tuvo en los hechos porque yo no estoy conforme con que a él no le pidan de igual manera cadena perpetua porque en realidad deberían de aprobar pena de muerte», finaliza la madre del joven.
Aunque en un primer momento se manejó la hipótesis de que el crimen había sido motivado por un sacrificio humano para ofrecer la sangre de la víctima en un rito religioso de Palo Monte, ahora se sabe que realmente todo formó parte de un robo de los implicados para obtener la moto de Daniel Martínez y el dinero que llevaba encima.


