Agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en La Habana, desalojaron a un grupo de mujeres que había ocupado de manera ilegal, las habitaciones de un edificio construido para oficiales del Ministerio del Interior (MININT), en San Agustín, La Lisa.
El operativo fue sacado a la luz por la periodista independiente Iliana Hernández a través de su cuenta personal en Facebook.
«Está pasando ahora mismo en La Lisa, San Agustín, calle 234 entre 31 y 33, un grupo de mujeres se metieron en las casas de un edificio que es para los oficiales del MININT y están vacíos, dicen que no tienen casa y que no van a salir de ahí», escribió Hernández, quien a su vez es la directora de Lente Cubano.
Madres solteras sin viviendas ocuparon edificio del @CubaMININT y fueron desalojadas rápidamente por la PNR, pasó en La Lisa hace unos instantes. Para el pueblo no hay casas, para los esbirros si, ellos mantienen al régimen en pie, hay que tenerlos contentos. #PatriaYLibertad pic.twitter.com/pgroJWA7aq
— Iliana Hernández (@ilianahcuba) September 13, 2020
La periodista no detalla el tiempo que las mujeres habían estado viviendo en los mencionados apartamentos, ni la cantidad de ellas, pero sí que la autoridades las sacaron a todas del lugar.
A modo de demostrar la veracidad de su publicación, Hernández compartió una serie de imágenes en las que se pueden apreciar como los oficiales sacan a las mujeres, incluyendo algunas con niños en brazos.
El post en cuestión ha desatado una oleada de comentarios en las redes sociales por parte de los internautas, quienes han criticado la postura del gobierno al sacar del edificio a esas mujeres que no tenían donde vivir, pero que tampoco les garantiza que puedan tener un techo digno en el que criar a sus hijos o atender a sus familiares.
“El gobierno compra a sus esbirros ofreciéndoles casas y luego dicen que los mercenarios somos nosotros y que quienes luchamos contra la dictadura nos vendemos. Quienes se venden son ellos mismos”, opinó la periodista.
El déficit habitacional en la Isla es crítico, especialmente en la capital, donde miles de personas se ven forzadas a vivir en albergues carentes de las más elementales condiciones higiénicas por no tener una casa, ya que han perdido la suya debido al deterioro del tiempo o a los embates de eventos meteorológicos.
Cansados de no tener respuesta por parte de las autoridades, muchos afectados suelen ocupar cualquier espacio que pueda ofrecerle refugio y un mínimo de condiciones.


