Los acusados formaban parte de al menos ocho grupos distintos y todos operaban en Holguín, aunque en distintos territorios, que se extendían por los municipios de Cacocun, Calixto García, Gibara, Rafael Freyre, Báguanos, Urbano Noris y la cabecera provincial.
Según el reportaje transmitido por la emisión estelar del Noticiero Nacional de la Televisión Cubana, los involucrados, algunos de los cuales se encuentran en prisión provisional, estarían vinculados en al menos 50 hechos delictivos, todos los cuales tenían en común el robo de los animales en potreros ajenos para su posterior sacrificio.
“En este actuar delictivo se establecen como modus de operar la sustracción de los animales de las corraletas en las cuales eran protegidos por sus dueños, así como de aquellos potreros en los que estos estaban, en la gran mayoría desprotegidos por estos”, indicó el reporte.
Liliana Laffieta López, instructora penal de caso, declaró que parte del entramado giraba en torno a la compra-venta de animales vivos pero en muy malas condiciones físicas (para que el precio fuera menor), y posteriormente sacar mayores ganancias económicas de la venta de la carne.
“Además como tipicidad delictiva más novedosa se establece la compra y venta de animales para posteriormente sacrificarlos y en su gran mayoría depauperados para de esta forma ser vendidos en menor precios y obtener mayor ganancia por la venta de las carnes”, explicó Laffieta López.
Los productos cárnicos son prohibitivos en la isla, tanto por la carencia en los mercados, como por los elevados precios, especialmente de la carne de res y de cerdo.


