Cuando todo parecía controlado con el coronavirus en Cuba, un nuevo rebrote a llamado la atención, mientras el país camina de regreso a la normalidad. El Gobierno asegura que los casi 100 casos reportados en los últimos 4 días son culpa de la población, que está actuando con «irresponsabilidad» y realizando «fiestas» sin ningún tipo de cuidado.
Las autoridades sanitarias en Cuba han enfocado sus cañones contra las «indisciplinas sociales», culpándolas de estar detrás de este aumento desproporcionado de casos positivos en el país, luego que muchas provincias entraran en la fase tres de la desescalada y que por casi dos semana apenas se reportaran casos diarios.
La Habana y Artemisa se han convertido en el epicentro de la enfermedad, tras detectarse nuevos focos de coronavirus en ambos territorios. Lo curioso de estos, es que todos fueron consecuencia de fiestas realizadas. En el caso de la capital dos celebraciones estarían detrás de estos rebrotes, mientras en Artemisa, una fiesta de grandes proporciones en el municipio Bauta ha dejado ya a más de cuarenta personas infectadas.
«Estos comportamientos irresponsables y el incumplimiento de las medidas de distanciamiento son los que han elevado las cifras de contagio y alejan el término de la pandemia», precisó un reportaje transmitido anoche en el Noticiero Nacional de la Televisión estatal.
«El pueblo se ha apretado los pantalones y no se puede permitir que una parte de la población no lo haga», reclamó el doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), durante su habitual conferencia de prensa diaria.
Actualmente hay cinco eventos de transmisión local masivos activados, cuatro de ellos en La Habana, repartidos entre los municipios de Centro Habana (2), Cerro (1) y La Lisa (1). El otro se localiza en la localidad de Bauta, en la provincia vecina de Artemisa, donde se han detectado a la fecha 42 casos.
El Gobierno sigue imponiendo multas por violaciones higiénicos – sanitarias, pero ni esto parece frenar la indisciplina, que han sido recurrentes durante la pandemia en Cuba.
El retroceso visto recientemente ha alarmado a la población del país. Los cubanos están expectantes y con esperanzas de rebasar definitivamente el brote del virus, a medida que la isla avanza en la vuelta a la normalidad.


