El Gobierno cubano advirtió hoy que la provincia de Santiago de Cuba podría enfrentar una verdadera «contingencia epidemiológica» pues a la pandemia del coronavirus se ha sumado un preocupante aumento de los casos positivos de dengue.
Según los datos oficiales del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología en ese territorio, del total de muestras analizadas en las ultimas semanas entre la población santiaguera, un 11.7 por ciento han resultado positivos al virus del dengue, lo que se traduce en que hay más personas infectadas con esta enfermedad que con la COVID-19 en esa provincia.
«Se aproxima el inicio del periodo lluvioso y con el incremento de las lluvias también llega la proliferación del mosquito Aedes Aegypti, lo que puede terminar por desencadenar peligrosos eventos de transmisión que agudizarían la situación epidemiológica de alto riesgo que ya implica la transmisión del coronavirus», alertaron las autoridades del Gobierno ese ese territorio oriental.
Los altos indices de infección que se han registrado en las ultimas semanas son una muestra de que lo peor podría estar por venir, más cuando históricamente el periodo de lluvias en Santiago de Cuba se traduce en un alto numero de personas afectadas por el dengue en los últimos años.
«El asunto es más serio de lo que parece. La transmisión simultánea de dengue y Covid-19 desencadenaría una contingencia epidemiológica aún mayor que la que estamos viviendo y pondría en tensión al sistema nacional de Salud. Recordemos que se trata de patologías que pueden desencadenar complicaciones graves y ocasionar la muerte», advirtió el doctor Luis Ricardo Manet Lahera, director del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología.
«No se trata de alarmar en vano a la población, pero no olvidemos que el dengue es una enfermedad potencialmente mortal cuando se presenta en su forma grave», enfatizó el especialista.
En los últimos años, la mayor de las Antillas fue azotada por brotes de dengue, una enfermedad infecciosa similar a la gripe, que cada año afecta a miles de personas en países tropicales y subtropicales, lo que representa un problema de salud pública en el Caribe.
Uno de los mayores azotes de dengue en el país ocurrió en 1977 en Santiago de Cuba, con más de medio millón de infectados, y cuatro años después otra gran epidemia afectó a más de 344.000 personas, en que la variante más peligrosa (dengue hemorrágico) causó 158 muertes.
