El cuerpo de dirección del Hospital Salvador Allende en La Habana, conocido popularmente como “Covagonda”, fue destituido por el ministro de Salud Pública de Cuba, José Ángel Portal Miranda, por negligencias como el descuido de los servicios de terapia intensiva.
El titular de la Salud en Cuba pudo detectar las deficiencias de la gestión de Mylene Vázquez Martínez, quien ocupaba el cargo de directora del citado centro médico, durante una visita sorpresa que realizó para comprobar por sí mismo una serie de quejas formuladas por diferentes pacientes e incluso personal sanitario del propio hospital.
Según se ha podido conocer, mientras dure la actual crisis sanitaria el cargo de dirección lo cubrirá de manera temporal el coronel de Servicios Médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) Julio Andrés Pérez, director del Hospital Naval.
Hasta el momento no se ha hecho público el nombre del subdirector destituido, como tampoco ha sido confirmado en los medios oficiales las decisiones tomadas tras la visita ministerial
Una fuente que prefirió no revelar su identidad aseguró que Vázquez había creado un ambiente negativo entre los trabajadores del hospital y «se estaba haciendo la vista gorda» con algunos trabajadores que robaban alimentos y que luego los vendían en la calle.
“Debido a la escasez de artículos para la limpieza, generalizado en la isla, hacía como un mes que apenas se limpiaba la zona de Terapia Intensiva», aseguró la fuente.
En esta ocasión, al parecer la visita si fue realmente sorpresiva y no amañada como sucede en muchas ocasiones en que los directivos de los centros tienen conocimiento que los van a visitar y les da tiempo a preparar todas las condiciones para que “los de arriba” se lleven una buena impresión durante la inspección.
Luego de la visita se ha dispuesto que trabajadores del turismo se encarguen de la cocina y de la limpieza del área de terapia intensiva, lo cual se ha traducido en una considerable mejoría en la calidad de la comida y en las condiciones de trabajo del personal a cargo de los servicios de terapia intensiva.
Para suerte de los trabajadores y pacientes del hospital, la visita ministerial llegó a poner un alto a las irregularidades, aunque resulta lamentable que situaciones de este tipo se den en un hospital y que las cosas no salgan como deben hacerlo a menos que venga algún directivo “de más arriba” a tener que poner orden en tareas que debieran funcionar bien por si solas.
En la mañana de hoy se incorporaron a este centro médico un grupo de médicos militares, procedentes de los hospitales Luis Díaz Soto (Naval) y Carlos J. Finlay (Militar de Marianao) para reforzar las áreas de atención a los pacientes.
