Brigadas compuestas por militares y camiones de las Fuerzas Armadas comenzaron esta semana la desinfección con agua y cloro de todas las calles del poblado costero de Gibara, en la provincia de Holguín, que fue declarado en cuarentena total hace unos días al detectarse un brote de coronavirus que afecta a más de casi una treintena de sus habitantes.
Según los reportes de prensa, las labores de fumigación se están realizando en calles, avenidas y sitios públicos mediante la utilización de pipas con aditamentos especializados que irrigan el agua con solución de cloro a alta presión, agilizando así la higienización de aquellas áreas incluidas en la fase de restricción de esa localidad donde se registran uno de los mayores números de casos positivos de coronavirus del territorio holguinero.
Aunque el Consejo de Defensa Nacional había anunciado que el cese de la cuarentena en este poblado ocurriría la próxima semana, la aparición de nuevos casos positivos luego de decretado el aislamiento de la zona podría hacer que se extendiese por más días la medida.
Camiones Zil 131, pertenecientes a las FAR, están vertiendo dos mil litros de cloro con agua jabonosa que son empleados para fumigar las calles.
Con 28 casos confirmados con la COVID-19 hasta la fecha, la llamada Villa Blanca de los Cangrejos clasifica como el municipio más complicado de la provincia de Holguín.
De acuerdo con Mabel Ricardo Rivas, presidenta del Consejo de Defensa Municipal, están activadas las dos zonas que más infectados reportan, Gibara I y II, las cuales contienen 20 circunscripciones con cerca de 18 mil habitantes.
Para contener la transmisión autóctona se mantiene un filtro sanitario a la entrada de la ciudad y se han realizado profundas desinfecciones en las casas y en las calles.
Ricardo Rivas precisa que a raíz de la restricción de movimientos que tienen las personas se han distribuido de forma liberada panes y dulces a las 14 bodegas, mientras que en ocho centros gastronómicos se elaboran alimentos para llevar, parte de los cuales también son trasladados hasta los hogares donde permanecen ancianos y personas más vulnerables.




