El Gobierno cubano ha establecido puntos de control de fronteras en todos los limites de cada provincia, donde las personas están obligadas a detenerse y descender de los vehículos para que les tomen la temperatura, evaluar si presentan algún síntoma asociado al coronavirus y proceder a la fumigación de los automóviles.
Según han explicado las autoridades, en cada uno de estos puntos de contención laboran el personal de Cuerpos de Inspectores del Transporte, del Ministerio del Interior (MININT), la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), médicos o enfermeras, y obreros de distintos sectores del territorio encargados de la fumigación.
A quienes circulen por estos controles, que funcionan las 24 horas del día, se les realiza una especie de ficha médica donde deben decir si han experimentado algún síntoma propio de las enfermedades respiratorias agudas, con el objetivo de «conocer los datos de quienes circulan cuando hay restricciones nacionales para ellos».
Posterior a la revisión médica, si la persona presenta cualquier sintomatología no puede continuar viaje y se le ofrecen las orientaciones pertinentes para su inmediata atención, refirió.
Se realiza entonces la desinfección de los medios de transporte con soluciones de hipoclorito de sodio al 5 % para las superficies (gomas y piso de los vehículos) y al 1% para el lavado de las manos de quienes viajan en ellos.
En cada provincia hay entre 8 y 15 puntos de contención habilitados, cubriendo todas las posibles rutas de acceso de entrada y salida en estos territorios.
El Gobierno ha insistido en que las salidas de los ciudadanos del territorio serán excepcionales y deberán tramitarse a tiempo mediante las oficinas de atención a la población en las sedes de los gobiernos municipales.




