El presidente cubano Miguel Díaz-Canel hizo un llamado de alerta a la población en Cuba al denunciar que muchos padres en la Isla han aprovechado la suspensión de clases de sus hijos por el coronavirus para irse de vacaciones a las playas, desconociendo totalmente el riesgo que representa la propagación de esta enfermedad en el país.
«El aislamiento social todavía no está al nivel que debe ser. Mucha gente en la calle (…) Jóvenes en la playa, en cantidad. Si suspendimos el curso no es para que los muchachos estén en la calle, es para que estén en la casa», advirtió el mandatario, en un encuentro con el Consejo de Estado y de Ministros.
«Los jóvenes pueden estar sanos, pero si portan la enfermedad están arriesgando la vida de sus padres y de sus abuelos, por tanto es una responsabilidad social. Este no es el tiempo de recrearnos en la forma en la que lo hacíamos, no estamos en una condición normal de vida», agregó.
También denunció una situación de la que ya nos hemos hecho eco en nuestro blog, sobre la tendencia que en los últimos meses se ve en muchos mercados del país por la escasez de alimentos, en los que los padres utilizan a sus hijos pequeños para evitar hacer las colas pues tienen prioridad para realizar las compras.
«Ahora hay una modalidad de que los padres van con los niños a los mercados, pues supuestamente los atienden primero que a los demás. Padre que se vea con un niño en esto hay que decirle: ‘Usted es un irresponsable, vaya con su niño para la casa y regrese luego para el mercado», insistió.
El Gobierno cubano está tomando medidas de choque para evitar la propagación del coronavirus en el país, aunque muchos consideran que se han comenzado a adoptar demasiado tarde. Sin embargo, también hay que reconocer que en las calles de toda la Isla aún existen muchos irresponsables que no mantienen las medidas de distanciamiento social que en el mundo entero se están adoptando, manteniendo una conducta que termina por poner en riesgo la vida de miles de cubanos.
Permanecer en casa todo el tiempo que sea posible, usar nasobuco, que se quede hasta como costumbre para cuando tengamos algún catarro y debamos concurrir a espacios públicos, fueron otras ideas expresadas por el mandatario en la reunión que contó con las principales autoridades de todo el país.
El Gobierno cubano ha venido advirtiendo en los últimos días sobre las penas que pueden imponerse a aquellos que infrinjan las medidas dictadas por las autoridades sanitarias. Entre los delitos contra la salud, se alerta que los que incumplan con las medidas podrían enfrentar una sanción de privación de libertad de 3 meses a un año o multa de 100 a 300 cuotas o ambas.
Una sanción similar prevé para el que se niegue a colaborar con las autoridades sanitarias en el territorio nacional, donde cualquier enfermedad transmisible adquiera características epidémicas graves o en los territorios colindantes expuestos a la propagación.
De igual modo, incurre en sanción de privación de libertad de 3 a 8 años, el que maliciosamente propague o facilite la propagación de una enfermedad.


