El Gobierno cubano advirtió en la prensa estatal que aquellos que no tomen las medidas necesarias para evitar la propagación del coronavirus en la Isla podrían enfrentar multas y penas de cárcel de hasta un año.
El Código Penal cubano establece en la sección que hace referencia a los delitos contra la salud que:
“Quien infrinja las medidas o disposiciones dictadas por las autoridades sanitarias competentes para la prevención y control de las enfermedades transmisibles, así como los programas o campañas para el control o erradicación de enfermedades o epidemias de carácter grave o peligrosas, incurre en sanción de privación de libertad de tres meses a un año o multa de cien a 300 cuotas o ambas”
“En igual sanción incurre el que se niegue a colaborar con las autoridades sanitarias en los lugares del territorio nacional en que cualquier enfermedad transmisible adquiera características epidémicas graves o en los territorios colindantes expuestos a la propagación”.
De acuerdo una nota publicada en el periódico oficialista Granma, el mandatario designado cubano Miguel Díaz-Canel posee un plan para “prevenir y controlar la pandemia”, algo que se ha elaborado sobre la base de la experiencia de otros países y se ha adaptado las condiciones de la Isla.
Los medios cubanos han hecho eco en reiteradas ocasiones de las orientaciones del Ministerio de salud Pública y de las autoridades del país en general, quienes piden al pueblo que la prudencia los guíe y que procedan sin histerias o crisis de pánico.
No obstante, miles de cubanos en redes sociales piden constantemente al gobierno que tome más concretas ante la expansión de la pandemia. El último en sumarse fue Julio Acanda que pidió se apliquen “las medidas organizativas que implica la Segunda Fase” de una pandemia.
