El presidente de Venezuela Nicolás Maduro ha vuelto a meter la pata en televisión nacional pues aseguró que recibió desde Cuba miles de dosis del Interferón Alfa B2, asegurando que se trataba de la cura definitiva para el coronavirus, cuando en realidad está información es totalmente falsa.
Desde el Palacio de Miraflores, y mientras se encontraba en compañía de los principales cargos de su Gobierno, Marduro realizó la declaración.
Según las palabras del mandatario, en sus manos se encuentra un fármaco de fabricación cubana, basado en interferones, que ha tenido excelentes resultados en China para hacer frente al coronavirus.
«¡Cuba va a la cabeza, a la vanguardia, Cuba, siempre Cuba, va a la vanguardia, con el Interferón, una medicina creada con tecnología médica cubana!», dijo el mandatario durante un acto en conmemoración por el Día Nacional de los Médicos y Médicas de la Patria.
«Es una medicina creada en Cuba y que ha tenido excelente resultado en su aplicación en la crisis de coronavirus en China», agregó Maduro.
«El interferón cubano ya está en Venezuela para atender a aquellos pacientes que pudieran tener este tema más adelante», dijo. «Necesitamos blindar al país, prepararlo y además tener las medicinas suficientes para atender a las personas que sean afectadas», añadió.
En un momento de su intervención, Maduro cedió la palabra al jefe de la misión médica cubana en Venezuela, Julio César García, quien aseguró que más de 3.500 pacientes han salvado su vida en China con este medicamento, alegando que se trata de un antiviral que permite aumentar las defensas del cuerpo.
A pesar que Maduro asegura que hasta el momento no se ha presentado ningún caso de coronavirus en Venezuela, sus detractores consideran que esta información no es nada confiable.
De acuerdo a un reporte realizado por Human Rights Watch el año pasado, el sistema de salud venezolano se encuentra totalmente colapsado. Además, una encuesta realizada por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas, uno de cada tres venezolanos tiene dificultades para poner sobre la mesa suficientes nutrientes debido a la severa contracción económica y su larga crisis política.


