Arlenys Oramas es una joven cubana que hace un año exactamente volvió a nacer. Así lo confesó en su muro de Facebook el día de ayer, cuando denunció todo lo ocurrido desde entonces, tras ser atropellada mientras cruzaba la calzada de Vía Blanca por un irresponsable chófer que manejaba completamente borracho y superando de lejos el limite de alcohol permitido en sangre.
«Hoy se cumple 1 año del episodio más trágico que nos ha tocado vivir y queremos agradecerle a Dios el hecho de seguir viviendo. Eran aproximadamente las 8:30 pm del 3 de marzo de 2019 y cruzábamos la calzada de Via Blanca e/ calle Chaple y calle Suzarte… Un vehículo conducido por un ciudadano ebrio con 247.5 mg de alcohol en sangre nos atropella al desviarse hacia la senda contraria a toda velocidad», recordó Arlenys.
El impactó del vehículo la dejó con una fractura de la base del cráneo, perforación de tímpano, fractura de unos cuantos huesos de la cara, fractura de la base de la órbita, fractura expuesta del humero derecho, fractura de pelvis, más los hematomas y abrasiones por todo su cuerpo.
Tras estos, tuvo que someterse a tres cirugías. Ella misma describe que tiene alambres en la cara, una malla debajo del ojo, no tiene sensibilidad en una zona de la cara y le quedaron secuelas anatomo-funcionales.
«Aún hoy me sigo atendiendo por cirugía plástica por las marcas de las cicatrices en mi ceja y mi hombro derechos», agregó.
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Junto a ella, el día del accidente, caminaba su esposo, pero él solo no sufrió heridas de la misma gravedad.
«Mi esposo gracias a Dios sufrió solo (y digo solo por la gravedad del impacto) una luxación de la articulación del hombro derecho, traumas muy dolorosos en cadera y rodilla derechas, y aun hoy le sigue molestando la rodilla», precisó.
La joven, que estudia Medicina, aseguró en su post que el instructor penal que les asignaron para llevar el caso no les brindó la información adecuada, un derecho que tenían, y terminó por cerrar el expediente penal a sus espaldas.
«Cerró el expediente penal a espaldas de nosotros y lo envió al tribunal (en buen cubano porque le dio su gana) aun sabiendo que nosotros queríamos ultimar algunos detalles y revisar las declaraciones», denunció.
Sin embargo, lo peor es que un año después aún están esperando el juicio para que la justicia imponga una pena sobre el chófer.
«Aún estamos esperando el juicio. Y el chófer, ¿qué le pasó? Nada, en su casa muy bien, puede salir y pasearse por La Habana cuando quiera y disfrutar, en lo que el tribunal decide la fecha del juicio», reveló Arlenys.
Su pedido es que la ayuden a compartir su historia en las redes sociales para que se conozca y que finalmente se haga justicia.
En poco más de 24 horas su post ya tiene casi 3000 reacciones, cientos de comentarios y se ha compartido por casi 2000 internauta. Desde nuestra redacción nos sumamos y aportamos nuestro granito para darle a conocer al mundo lo ocurrido con esta pareja, que lo único que desean es que los tribunales cubanos cumplan sus funciones.



