El Gobierno cubano anunció esta semana el precio de los automóviles de segunda mano que pondrán a la venta en dólares estadounidenses a partir del próximo 25 de febrero en la isla. Las reacciones al costo de los vehículos no se han hecho esperar y las criticas corren en las redes sociales al igual que en las portadas de importantes diarios alrededor del mundo, donde no se entiende que carros con varios años de explotación y que son por lo general considerados «utilitarios» se vendan en Cuba a precios de automóviles de lujo.
Al parecer, las autoridades cubanas quieren mantenerse en sintonía con lo asegurado esta semana por el Ministro de Telecomunicaciones, quien dijo que el Gobierno no podía disminuir el precio que cobra ETECSA por el servicio de Internet ni el de las llamadas desde teléfonos móviles porque se saturaría la red con tantos cubanos intentado comunicar y navegando por la red de redes.
¿Acaso los precios de los carros que venderán no pueden bajarse para que las calles en la isla puedan seguir siendo transitable y no se arme un caos con tantos vehículos circulando?
Pues cualquiera pensaría que no suena descabellado pues el que desee adquirir alguno de los 30 modelos de vehículos de segunda mano que oferta CIMEX (Sociedad mercantil manejada por el Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba) debe acudir al único concesionario en el país y desembolsar 34 mil dólares por la oferta más barata, un carro de la marca Morris Garage, modelo MG 3, con transmisión mecánica y de varios años de uso. El más caro un microbús Maxus G10, por 90,000, pasando por los 40,000 de un Renault Sandero y los 45,000 de un Peugeot 301 automático.
#CimexInforma#VentadeAutosenMLC
Listado oficial de autos disponibles y precios de ventahttps://t.co/9fjDU2egky pic.twitter.com/IM2sps2dLT
— Corporación CIMEX S.A (@cimex_cuba) February 21, 2020
En la lista no se aclara el año de fabricación, los kilómetros recorridos, el estado en qué se ofertan ni su procedencia, aunque fuentes cercanas a nuestra redacción nos aseguran que se trata en su mayoría de vehículos que fueron utilizados para el alquiler a turistas o en funciones diversas en otras empresas estatales.
Se exige pagarlos en «moneda libremente convertible» o MLC, es decir, euros o dólares u otra divisa. No se acepta ninguna de las dos monedas en circulación en el país: el CUP o peso cubano ni el CUC o peso convertible.
Si se comparan los precios de los autos que venderá CIMEN con precios de referencia de estos mismo vehículos en el extranjero, la diferencia es abismal, incluso en algunos casos superior al 300 por ciento. Por ejemplo, el Ranault Sandero, que en Cuba tendrá un valor de 40 mil USD, en España se puede encontrar por 10.564 UD, lo que se traduce en un aumento de precio de un 379 por ciento.
Un simple vistazo a la tabla de ofertas y una búsqueda pequeña por Internet demostrarían fácilmente que el Gobierno cubano ha multiplicado por dos, por tres y a veces hasta por cuatro los precios de los autos que en cualquier lugar del mundo se consideran baratos utilitarios.
Cuba no fabrica automóviles y ningún particular o empresa al margen del Estado está autorizado a importarlos, de ahí la distorsión de la oferta y la demanda que obliga a pagar cantidades desorbitadas por adquirir un medio de transporte privado, en un país donde el salario medio de un trabajador estatal ronda los 45 dólares al mes.


