Una pareja de migrantes cubanos que están esperando por su proceso de asilo político en Estados Unidos han emprendido un puesto ambulante de comida donde ofrecen una variedad de ofertas con el sabor tradicional de la isla y que está causando sensación entre los mexicanos que viven en la ciudad de Reynosa, en Tamaulipas.
Teudis Manuel Boris Sánchez trabajaba como artesano en Cuba, pero en el 2017 salió del país a través de Guyana con el objetivo en su mente de llegar a la frontera sur de Estados Unidos. Sin embargo, el camino se fue poniendo difícil y al quedarse sin dinero tuvo que establecerse por un año y medio en Uruguay. Cuando ya tenía nuevamente una cantidad de dinero reunida que le permitiera seguir su viaje, atravesó Nicaragua, Honduras, Guatemala y llegó a México a finales del 2019.
«Pasé mucho trabajo para llegar a México. En muchas ocasiones me quedé sin dinero, pero sabía ganarme la vida porque en Cuba también lo hacía por mi cuenta. Siempre me defendí y me dedicaba a vender artesanías. Trabajé como talabartero, zapatero y haciendo manualidades, pero jamás imaginé que mi mayor éxito sería detrás de un fogón», confesó Boris Sánchez.
En Reynosa conoció a otro migrante cubano, Yoandrys Bolaño Vázquez, quien tiene sueños parecidos, y juntos emprendieron la idea de un nuevo negocio al que llamaron ‘Sabor Cubano’.
«Este proyecto lo mantendremos mientras no logremos llegar a los Estados Unidos, que es nuestro gran sueño, en busca de reunirnos con nuestra comunidad cubana en Miami», comentó Bolaño Vázquez.
«Abrimos este quiosco de comida cubana, pero hemos ido agregando los toques de comida mexicana y así hemos avanzado. Lo que queremos es que los mexicanos en Reynosa disfruten de los platinos deliciosos tradicionales de nuestra tierra, con un mix de alimentos mexicanos, como las tortillas y las salsas», explicó Teudis.
Dicen que su intención es que los mexicanos se acerquen a probar su paladar y que disfruten lo tradicional de Cuba con lo autóctono de México.
«El plato estrella es el arroz moro, que lo llevaron los esclavos cuando nuestro país lo colonizaron los españoles, y lo acompañamos con un exquisito pollo asado al carbón al estilo tradicional cubano», detalló Yoandrys.
«Es bonito que la población de México pruebe nuestros sabores y les guste. Así saben lo que es una pizza cubana, lo que es un congris y hasta el pollito que se cocina aquí, condimentado a nuestra manera», agregó este artesano devenido en cocinero.
«Los cubanos tenemos la costumbre de condimentar bien los alimentos y sofreír bien las cosas. A través de la comida compartimos quienes somos y de donde venimos. Ahora queremos agregar el tamal cubano y los tostones para que la población siga deleitando su paladar cuando pase por aquí con sabores nuevos», concluyó Yoandrys.
Los migrantes cubanos han llegado a México a ganarse la vida. Unos venden pollos, otros hacen pizzas y algunos buscan puestos temporales en tiendas de autoservicio, restaurantes o desempeñando algún oficio. Su sueño sigue estando en Estados Unidos, pero mientras llega la oportunidad hay que vivir la realidad.




