La niña violada en Santiago de Cuba permanece fuera de peligro luego de recibir atención médica con prontitud en una institución hospitalaria de la provincia, informó el periódico Granma.
Según refiere la nota, el autor del delito confesó y ahora se encuentra a disposición de la justicia. Además, se destaca que por la gravedad un acto tan atroz, sobre este caerá todo el peso de la ley.
Fuentes oficiales revelaron que, tras perpetrar el hecho, al individuo lo identificaron en un área del bloque J del distrito José Martí y varias personas comenzaron a perseguirlo.
Autoridades policiales se pronuncian sobre el el caso de la niña violada en Santiago de Cuba
El teniente coronel Leonardo Castillo Domínguez, jefe del Órgano de Investigación Criminal del Ministerio del Interior de Santiago de Cuba, ofreció detalles al respecto durante un programa emitido por la televisión oficial.
“Se constituyó una guardia operativa integrada por especialistas de la Unidad Provincial y se realizaron todas las acciones de instrucción previstas. Una vez identificado el comisor del delito se procedió a su localización y detención”, reveló.
“La rápida actuación de las fuerzas del orden impidió que se produjeran otros hechos. La investigación demostró la participación del individuo en este acto tan denigrante; se encuentra detenido y continúa el proceso investigativo, que lo llevará al juicio oral. Tenemos que dejar a los órganos de justicia que se encarguen de impartirla”, añadió.
Por su parte, el teniente coronel José Luis Agustín Antomarchí, segundo jefe de la Policía Nacional Revolucionaria en Santiago de Cuba, destacó el proceder de la policía de la provincia, la cual actuó tanto para detener el delincuente, como para protegerlo de que se cometiera un linchamiento con él.
A su vez, el fiscal del Departamento de Procesos Penales de la Fiscalía Provincial, aseguró que tanto el violador, como las personas que se enfrentaron a la policía serán procesados con todas las garantías legales que contemplan las leyes cubanas.
“Toda persona que comete un delito, por aberrante que éste parezca o sea, tiene derechos legales”, explicó.
La versión oficial ha intentado presentar la indignación provocada por el suceso como una «alteración del orden público» incitada por «elementos inescrupulosos y oportunistas» que se aprovecharon de un «momento de gran sensibilidad».
«Tal situación, que nada tiene que ver con nuestro Estado de Derecho, debe servir de alerta para la población, en aras de no dejarse confundir por quienes desean sembrar el desorden, el caos y la indisciplina social», indicó el reporte de Tele Turquino.
