El reconocido meteorólogo José Rubiera también ha tenido que vivir en carne propia lo que miles de cubanos en toda la isla han venido denunciado en las ultimas semanas: la marcada escasez de combustible que afecta el país y sobre la que el gobierno aún mantiene silencio absoluto.
Pero lo que sacó de sus casillas a Rubiera fue lo vivido ayer en el servicentro Tangana, en el céntrico Vedado habanero, cuando tuvo que esperar casi una hora para poder llenar de combustible el tanque de gasolina de su vehículo. Y el problema, en este caso, no es que no hubiese sino que la empleada del lugar se le ocurrió salir a comer y detener la venta, a pesar de que se acumulaban cientos de personas en la fila para intentar comprar gasolina.
«Cosas que pasan… Servicentro Tángana… una hora de fila para echar gasolina… a las 7:35 pm a punto de serviciar… la compañera cierra porque no ha almorzado y tiene que ir a comer», denunció Rubiera desde su cuenta de Facebook.
«Eso es comprensible y no le echo la culpa para nada a ella, pero… la Administración… ¿Por qué no previó un relevo o sustituto para la compañera en momentos tan delicados?» se cuestionó el reconocido meteorólogo.
En las imágenes que compartió en la citada red social podemos ver como un grupo de personas esperan impacientes para que se restablezca la venta de combustible.
Un poco más de 30 minutos después se restablece la venta, eso sí, luego de la llegada del «jefe», a quien Rubiera cuestionó por no tener alguien disponible para cubrir «a a la compañera que fue a comer».
«A las 8 pm se restablece la venta… Entonces llegó el jefe, a quien le expliqué y dije que si no tenia quien cubriera para que la Cra. fuera a comer, tenia que cubrir él, pero no dejar a las personas esperando por ello. Cosas simples como esta, deben evitarse», apuntó Rubiera en su perfil personal de Facebook.
La situación se repite por todo el país, y al menos Rubiera logró encontrar gasolina, aunque la falta de cultura de respeto hacia los clientes es una constante en los comercios estatales.
