Una emotiva misa fue celebrada en la Iglesia de las Mercedes, en La Habana Vieja, para orar por las tres niñas cubanas que fallecieron la pasada semana tras el derrumbe de un balcón en el barrio de Jesús María. Sin embargo, el gobierno no permitió que sus compañeros de aula le rindieran un homenaje en el lugar donde ocurrieron los hechos.
La misa en honor a María Karla Fuentes, Lisnavy Valdés Rodríguez y Rocío García Noyola, cuyas edades no rebasaban los 11 años, estaba previsto a realizarse en el parque de Jesús María, pero el lugar fue rodeado en un fuerte despliegue policial para evitar que se celebrara a la vista de todos.
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Las autoridades locales le dijeron a los vecinos del barrio donde ocurrió la tragedia que su acto «no contaba con los permisos necesarios para realizarse», y les pidieron que solicitaran estos permisos para efectuar el homenaje la semana próxima.
Según personas que estuvieron presentes en el lugar, la suspensión pudo haberse originado por la supuesta presencia de varios grupos opositores al gobierno en la zona.
De igual forma, los familiares han negado que fuese cierto que el gobierno les hubiese propuesto una indemnización de 12 dólares, pero que si se acercaron a ellos funcionarios de la Federación de Mujeres Cubana para proponerles tramitar una chequera para las madres de cada una de las madres que perdieron a sus hijas en este hecho.
En la iglesia, el cura pidió un aplauso en nombre de las pequeñas victimas de sta tragedia y expresó su solidaridad a nombre de la Iglesia Cubana y Universal para todos los familiares.
El párroco relató además que el pasado sábado varios niños de la iglesia de San Judas se llegaron caminando desde Centro Habana hasta el lugar del incidente, para ofrecer sus oraciones a raíz del trágico suceso.
María Karla, Lisnavy y Rocío murieron el pasado lunes 27 de enero, luego de que un balcón se desplomara encima de ellas. Las tres cursaban el sexto grado en la escuela primaria «Quintín Banderas».


