Los familiares en Cuba de las niñas que murieron tras el derrumbe de un balcón en La Habana Vieja a comienzos de semana están culpando al gobierno por sus muertes y piden que se haga justicia pues la vivienda estaba en peligro de colapso desde hace más de un años y las autoridades no habían tomado ninguna medida.
Ahora se ha sabido que las madres de las tres niñas (María Karla Fuentes, Lisnavy Valdés y Rocío García) presenciaron toda la tragedia pues estaban acompañando a sus hijas en un ensayo que tenían en la escuela para un homenaje que le realizarían a José Martí. Estas le pidieron permiso para comprar un helado, pero cuando cruzaron la acera por debajo del balcón, este se vino abajo y les cayó encima.
Las mujeres corrieron a levantar los escombros tratando de rescatarlas. La madre de Lisnavy logró sacar a su hija en brazos y corrió con ella hacia el hospital, donde fallecería minutos después junto a Rocío. María Karla, contrario a estas dos, murió de forma instantánea sepultada bajo las piedras.
Además, han desmentido lo publicado en el periódico oficialista Granma pues en el lugar no existía desde hace mucho tiempo una cinta amarilla y están muy molestas por la afirmación del citado medio en el que se trató de negligentes a las madres por dejar que las pequeñas pasaron por debajo de ese balcón.
Piden justicia los familiares de las niñas fallecidas en derrumbe de La Habana Vieja
También dijeron que la prensa estatal no fue capaz ni de informarse sobre la edad real de las menores, pues realmente Lisnavy y María Karla tenían 11 de edad, mientras que Rocío García no rebasaba los 10.
Otro de los puntos que han criticado ha sido la reacción del gobierno en cuanto al lugar donde ocurrió el derrumbe, pues desde hace más de un año estaban demoliéndolo, pero en cuanto ocurrió la tragedia, los constructores que trabajaban allí derribaron la construcción en menos de 24 horas.
Las madres de las niñas fallecidas están completamente devastadas y una de ellas la mantienen tranquilizada con medicamentos.
Muchos han criticado la indiferencia de las autoridades cubanas ante la trágica muerte de estas tres menores. El presidente Miguel Díaz-Canel envió sus condolencias a la familia a través de las redes sociales, pero llegaron ayer miércoles, casi 72 horas después de que la noticia sobre lo ocurrido inundara las redes sociales y se publicase en varios medios de prensa.


